Bueno, en el post anterior hablamos de la corrupción y algunos se dignaron opinar con palabras que, mal que mal, todos decimos de una u otra manera.
Pero hete aquí que esto venía con trampita... Porque lo que me movió a escribir sobre el tema no fue el Intendente de Santiago del Estero ni el de Pinto, ni Mazzorín, ni Never, ni las coimas del Senado... es algo mucho más terrenal, y tiene que ver con nosotros, con nuestro día a día.
Porque, seamos sinceros, quién no ha torcido, doblado, esquivado, las reglas a su conveniencia? Vamos... Al menos UNA vez. Aunque consideren que son boludeces. Giladas. cosas de niños, o sin importancia. Whatever.
YO? Yo me hago cargo. Yo puse platita 2 veces para evitar una multa. La primera porque le había sacado el auto a mi viejo sin pedírselo, y la segunda porque estaba en Castelli, Ruta 2, camino a la costa, tenía el comprobante del Seguro del mes anterior (lo pago con Débito Automático) y era eso o esperar en Castelli hasta el Lunes (era Domingo) a que el Juzgado de Faltas abriera... y ni en pedo pensaba demorar mis vacaciones por hacerme el ciudadano ejemplar. También una vez un amigo me hizo pasar la VTV, la cual no pasaba porque tenía que hacer un cambio de aros de pistón para el cual ya tenía fecha con el mecánico, pero necesitaba la oblea renovada para irme a la costa (sí, el mismo viaje donde me pararon en Castelli)
Todas estas justificaciones no son más que eso, simples justificaciones. Y no quitan el hecho: Esquivé las reglas para mi conveniencia.
También voté a Julia en el concurso que había organizado Briks en su blog, en la categoría Mejor Blog de Relatos, sin haber leído ninguno de los demás blogs que competían en esa categoría. Simplemente tuve en consideración que los relatos de Julia me gustaban, me parecían realmente buenos y merecedores de un Premio, y que era mi amiga, claro.
Una vez participé de un concurso de relatos en el blog de Blonda. Convoqué a varios de los que leían mi blog a que votaran. Y a algunos de ellos les indiqué cuál era mi relato. Cuál votar. Feo, eh? Que a algunos otros no les haya indicado a quién votar no quita lo otro.
En otra ocasión, voté a Julia (otra vez, pobre Julia, la dejé pegada, pero ella no tiene la culpa) en el famoso, a esta altura, Concurso de Oblogo. Un concurso donde mucha gente pedía, rogaba, instaba, solicitaba, etcetereaba, a que le diéramos nuestros votos. Un Concurso donde muchos votamos con más de una dirección de e-mail. Un Concurso donde uno, algunos, muchos o todos, los posts participantes, eran una soberana cagada como muestra de lo que esos blogs solían relatar. Desconozco personalmente el criterio de Oblogo para elegir esos post, pero eran (uno, algunos, muchos, todos) una muestra bastante pobre de la calidad de los escritos que uno podía hallar en esos blogs.
Recibí mails de gente que no me escribía ni para mandarme una puta cadena, pidiendo que los vote. Me enteré que hubo gente que incluso enviaba mails denostando a sus "rivales", con argumentos como "Él/Ella no necesita la plata!". Tristemente, leí justificaciones del tipo "Y bueno, si otros lo hacen, no le queda otra al que quiere jugar limpio que hacerlo también, para no quedar en inferioridad de condiciones". Incluso en algún momento critiqué a la organización por no buscar un método para evitar las "trampitas" como la de votar con distintos mails.
No leí a nadie diciendo "Hay un Concurso. Vayan, lean, y voten!"
El tema es que no deberíamos esperar a que alguien "ponga orden" o ingenie reglas que no puedan ser torcidas, dobladas, esquivadas.
El tema es que no deberíamos justificar diciendo "si los demás lo hacen..."
El tema es que tendríamos que ser un poco más honestos quizás...
Y entonces me pregunto, será verdad que es nuestra idiosincrasia? Se debe a que somos argentinos? El país que tenemos es como es/está como está por cómo somos nosotros, o viceversa? Cuántos de nosotros podemos decir que "tenemos las manos limpias"? Quién no torció al menos un poco alguna vez las reglas a su favor?
El que esté libre de pecado, que tire la primera piedra...
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